Para realizar la minería de aluvión (aquella que busca oro y platino en las orillas de los ríos y opera usualmente a mediana escala), la maquinaria utilizada tala bosques (deforestación) y realiza excavaciones que remueven el material orgánico del suelo y vuelven turbias las aguas (sedimentación).

Sin las medidas ambientales apropiadas, estas actividades terminan desviando el cauce del río donde operan y contaminando seriamente las aguas. Por un lado, como los mineros usan el mercurio para separar el oro del sedimento, el metal líquido termina en las aguas y pone en peligro la vida, incluyendo la humana. Por otro lado, si existen metales pesados en la capa del suelo que se remueve, todas las formas de vida que dependen del río entran en riesgo.

En la región del Medio Atrato encontramos diversos ríos afectados por estas actividades y un amplio número de comunidades que enfrentan las graves consecuencias ambientales. Esta situación hace que los derechos fundamentales de las comunidades se vean vulnerados, amenazados o gravemente violados.

Aquí te explicamos cuáles derechos, dónde y por qué.

Después de cuatro años de litigio y la persistencia de los líderes de Paimadó, Villa Conto, San Isidro y la Soledad, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca reconoció en noviembre de 2015 que en Río Quito se vulneran los derechos al equilibrio ecológico, al manejo racional de los recursos naturales, al patrimonio cultural de la Nación y a la seguridad y salubridad públicas

En el fallo, el juez ordenó a las autoridades del municipio (Alcaldía de Río Quito) y a la corporación autónoma del Chocó (Codechocó) la elaboración e implementación de planes de recuperación ambiental y atención en salud. ¿Por qué?

Porque, desde 2009, varias decenas de dragas y retroexcavadoras han destruido alrededor de 1.200 hectáreas de bosque y vierten cada una cerca de 69,783 kg de grasas y aceites al año y 30 kg de mercurio al año (cálculos de Codechocó). Este tipo de afectaciones tiene a siete especies de peces contaminados con metil-mercurio (que luego contamina a quien se los coma) y ocasiona problemas en la piel (a quien se bañe en el río) (análisis del IIAP).

En medio de estas dinámicas de degradación ecológica, las más afectadas son las prácticas de la pesca y la agricultura. El Tribunal añade que estas actividades “han sido desarrolladas por varias generaciones en las comunidades afrodescendientes del departamento del Chocó, lo cual lleva necesariamente a concluir que existe un riesgo de que desaparezcan de sus tradiciones culturales como consecuencia de la contaminación que se genera en las aguas del río y en el suelo” (pág 61).

En este portal le haremos seguimiento al cumplimiento de las órdenes de este fallo

Las Comunidades Negras sobre la cuenca del río Quito que visitamos (Paimadó, Villa Conto, San Isidro y La Soledad) nos contaron que:

La deforestación de las orillas de los ríos ha incrementado la ocurrencia de inundaciones en sus comunidades. En 2010, estas inundaciones y remociones de tierra causaron el derrumbe de viviendas de habitantes de Paimadó. Ver link, la vida fragmentada por la minería

Cuando hay inundaciones, el agua contaminada que se posa sobre los cultivos acaba con ellos, dejándolas sin fuentes de alimentación.

Ninguna de las comunidades cuenta con acueducto, pero algunas sí con alcantarillado. Aun así, este no funciona adecuadamente y termina contaminando las calles de los poblados, exponiendo a todos a enfermedades prevenibles

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Desde que se profundizó la minería mecanizada, las mujeres y los niños que hacen barqueo o se bañan en el río empezaron a presentar enfermedades en la piel e infecciones vaginales

En algunos casos puntuales, miembros de las comunidades conectan las malformaciones en sus hijos y nietos recién nacidos con el contacto que las madres tuvieron con el agua contaminada del río cuando estaban embarazadas.

Río Quito también es uno de los municipios más pobres de Colombia Ver link, por lo que las necesidades ambientales y económicas obligan a muchos jóvenes a participar en los entables mineros mecanizados, profundizando así los niveles de contaminación de la zona. Es una historia cíclica cuya única puerta de escape es la existencia de alternativas reales, rentables y sostenibles para las comunidades.

Para entender mejor estas dinámicas explora el capítulo “Necesidades Económicas en Río Quito”

En el territorio de Cocomacia (el consejo comunitario mayor de comunidades negras más extenso del departamento), existe un complejo de ciénagas y ensenadas muy importante en términos ecológicos Ver mapa


Sin embargo, sobre los ríos Bebará, Bebaramá, Ichó y Neguá se adelantan explotaciones de minería mecanizada que han contaminado los ríos, los que a su vez descargan todas las toxinas en el Atrato y amenazan el sistema de ciénagas y ensenadas.
No obstante, el Estado colombiano, antes de solucionar la problemática socio-ambiental, se apresuró a concesionar el territorio a Empresas Transnacionales Ver mapa

En hora buena, la Cocomacia (junto con otros consejos mayores de comunidades negras) interpusieron una acción de tutela para defender su territorio Ver PDF y apoyaron una acción de nulidad que consiguió en mayo de 2015 que el Consejo de Estado suspendiera temporalmente estas AEM en todo el país Ver Link